Razones por las que no usar callicidas en nuestros pies
En el mercado hay multitud de productos llamados callicidas, que prometen eliminar de forma definitiva los callos y/o durezas pero ¿sabes cuáles son los riesgos y consecuencias en la piel derivadas de su uso?
La hiperqueratosis (conocida como durezas) o los helomas (conocidos como callos) son lesiones dérmicas que aparecen por un aumento de presión en la zona. Este aumento de presión puede tener como causa diversos motivos y por ello es necesario visitar a un podólogo para valorarlo y pautar el tratamiento mas adecuado en cada caso.
Los callicidas son productos compuestos por ácidos, generalmente el ácido salicílico. El ácido salicílico va a provocar una quemadura en la piel pero no lo hace de forma específica en la lesión sino que suele quemar también todo el tejido de alrededor, provocando con bastante frecuencia heridas y quemaduras en la zona que pueden llegar a afectar a tejidos profundos como el tejido graso y el hueso. Es importante destacar que personas con problemas circulatorios o enfermedades como la diabetes no deben de usar nunca este tipo de productos, ya que la herida e infección generada puede llegar a tener complicaciones tan graves como la amputación en el peor de los casos.
En resumen, los callicidas no deben usarse por diferentes motivos: el paciente no sabe al 100% si la lesión es un callo, dureza, verruga u otro tipo de lesión. No es una solución definitiva, ya que una vez cicatrizada la herida, volverá a generarse y pueden producir quemaduras en la piel provocando irritación y mas dolor.
En nuestra clínica tratamos este tipo de lesiones de la forma más respetuosa para tu pie, consulta nuestro servicio de podología clínica.
